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HOMBRES DE HOY,AGENTES DE CAMBIOS



* El Hombre, creado por Dios, a su misma imagen.
con un Plan Proposito para que: Gobernara, Administrara
e hiciere Producir a la tierra. *
Estas lleno de la Gloria de tu creador, "Sn Juan 17:22."







viernes, 1 de julio de 2011

< El Hombre y El Discipulado >



Cuando Jesús finalizó su ministerio terrenal, nos traspasó la carga por alcanzar a los perdidos. Esta es la mayor responsabilidad que pudiera habernos dejado, ya que sería el eje sobre el cual girarían todas las actividades de la Iglesia. Cuando nos dijo: “… id, y haced discípulos a todas las naciones ( ethnos = pueblos, razas) , bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19). Este mandato es popularmente conocido como “La gran comisión” .
A lo largo de su historia, la Iglesia ha pasado por tiempos de avivamiento donde esta sentencia llegó a ser una realidad. Pero también pasó por otros en los que ni siquiera se la consideraba como una prioridad, limitándola a una serie de actividades programadas con la finalidad de suplir los vacíos que surgían en las agendas anuales de las diferentes organizaciones. Aunque la tarea de alcanzar a los perdidos nunca se detuvo por completo, hubo momentos en los que simplemente fue considerada como una actividad más, pero no como “la” actividad que reflejaba su razón de ser.
¿Dónde están los perdidos?
Esto nos lleva a redefinir el concepto de “perdidos”. ¿Quiénes son? ¿Dónde se encuentran? ¿Cómo llegar a ellos de manera eficaz? Tradicionalmente dirigimos nuestros programas de evangelismo hacia las personas que no asisten a nuestras congregaciones, porque interpretamos que no conocen a Dios. Pero la realidad del párrafo anterior nos golpea de manera contundente: ¿Es suficiente con que una persona levante su mano en un servicio y confiese que Jesucristo es su Salvador? Por cierto que no. Ese es el comienzo de una nueva vida, pero a menos que esa vida crezca de manera progresiva en el conocimiento de la persona de Jesucristo, jamás podrá hacer de Él su Señor.
Esa es la gran diferencia entre ser un simple creyente y ser un discípulo de Jesucristo. Los altibajos en el desarrollo del mandato que nos dejó el Señor, son el reflejo de esta realidad. La mayoría de las personas que habitan nuestras congregaciones se contentan con ser creyentes, pero no asumen el compromiso mayor que los llevará a ser discípulos multiplicadores de la Gracia que recibieron. Para que esto llegue a ser una realidad tangible, es necesario que enfrenten un proceso de quebrantamiento, a través del cual renunciarán a continuar decidiendo el rumbo de sus vidas. Impartir vida es una condición esencial de la nueva criatura.
¿De qué Jesús está enamorado?
La Palabra describe las dos condiciones (mutuamente excluyentes entre sí) en las que se encuentran todos los hombres que pisan esta tierra. El pasaje de 1 Corintios 15: 45-50, refleja esta realidad: “…Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción ” (énfasis añadido)
Es muy común escuchar la frase “estoy enamorado de Jesús”, en labios de los hijos de Dios. Pero una de las situaciones más problemáticas que pueden suceder en nuestras congregaciones, es estar enamorado del Jesús equivocado. El apóstol Pablo lo definió con total claridad: Para manifestar al celestial, hay que ser conciente de la naturaleza que nos ha sido impartida . Nadie puede dar lo que no tiene. Así que, una persona que asiste regularmente a nuestros servicios, diezma, ofrenda, tiene una buena conducta, es buen padre, buen vecino, honesto, trabajador, etc, generalmente será considerado como un buen creyente. El problema es que Jesucristo no nos llamó solamente a ser buenas personas, debemos ser dadores de vida , porque esa es Su naturaleza.
Los que se enamoran del Salvador…
Muchas personas se conforman con hacer de Jesús su Salvador personal. Los discípulos de Jesús estaban enamorados del Maestro. Eran compañeros, viajaban juntos y compartieron sus vidas la mayor parte de los tres años que duró Su ministerio. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que estaban enamorados de la persona del Maestro. Pedro no dudaba en demostrar su fidelidad cada vez que tuvo una oportunidad. Más aún, fue el primero que declaró que Jesús era el “Hijo del Dios viviente”. Pero en la siguiente declaración, el mismo Señor lo reprendió porque reconoció a satanás operando detrás de sus palabras.
Juan era el discípulo que mas amaba a Jesús, hasta el punto de recostar su cabeza sobre su pecho, pero cuando se incorporaba, no dudaba en tratar de sacar ventaja de su relación de amistad con el Señor, proponiéndole un arreglo político para que él y su hermano se sentaran a su lado en el nuevo Reino. Jesús mismo los llamaba “hijos del trueno”, por su carácter nada apacible.
Esto demostraba que sus vidas eran gobernadas por la naturaleza terrenal. Las personas que se enamoran solamente del Jesús Amigo, Maestro, Salvador, Compañero, etc., obedecerán a Sus palabras solo cuando lo crean conveniente. Aún están en condiciones de decidir la dirección que tomarán sus vidas. Como toda decisión que se toma en la carne, generará corrupción. Los mismos discípulos que le juraron fidelidad eterna al Mesías, estaban negándolo solo unas pocas horas mas tarde. Esa es una de las manifestaciones de la naturaleza terrenal que gobernaba sus vidas.
Los que se enamoran del Señor…
Muchos años después de la muerte y resurrección de Jesús, el anciano apóstol Juan se encontraba exiliado en la isla de Patmos. El pasaje de Apocalipsis 1:9-18 relata una experiencia que le reveló otra faceta de Jesús: “Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta que decía: Yo soy el Alfa y la Omega , el primero y el último . Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre , vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas, de su boca salía una espada aguda de dos filos y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. Cuando le vi, caí como muerto a sus pies . Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades ” (énfasis añadido)
Sorprendido por el Maestro…
Aparentemente, ese encuentro con Jesús sorprendió a Juan en gran manera. El apóstol se encontraba preso en la isla por causa del ejercicio de su ministerio. Haber sido un testigo fiel y comprometido con el Reino de Dios, determinó que el Imperio lo condenara a vivir en ese lugar remoto. No tenemos muchas referencias históricas de lo que sucedió en la vida de Juan desde los comienzos de su ministerio en el libro de los Hechos, hasta el libro de Apocalipsis, cuando era ya un anciano. Pero lo que podemos corroborar por medio de este relato, es que había una faceta de Jesús que hasta ese momento desconocía. Sus mismas palabras describen a alguien “semejante al Hijo del Hombre” . Pero Jesús mismo tuvo que identificarse, ante la perplejidad del apóstol.
El relato dice: “Cuando le vi, caí como muerto a Sus pies”. ¿Qué fue lo que realmente vio Juan? ¿Acaso no era el mismo Jesús sobre quien reposaba su cabeza? Juan tuvo una revelación sobrenatural de la naturaleza celestial del segundo Adán. Eso determinó que “cayera como muerto” . Cuando Jesús puso su mano sobre su cuerpo y entró en contacto con él, pudo comprender que había un nivel de revelación de Su persona que hasta ese momento desconocía. Él no era solamente su Amigo y Salvador, allí se presentó como el Rey de reyes y Señor de señores. Juan acababa de recibir la revelación de Jesús como su Señor. Ese encuentro marcó un nuevo comienzo en su ministerio. Cuando Juan salió de la isla de Patmos, había sido transformado en una persona completamente diferente.
Más allá de la obediencia natural…
Sin lugar a dudas, cuando Juan cayó como muerto a los pies del Señor se dio cuenta que ya no podría elegir más. La obediencia absoluta e incondicional, es la condición de vida de un verdadero discípulo de Jesucristo. Eso lo habilitará para ser un canal a través del cual se manifestará la naturaleza del Celestial porque sus decisiones no estarán corrompidas o influenciadas por su carne. Un creyente ofrenda, asiste a los servicios, diezma, ora, predica y se involucra cuando quiere, pero un verdadero discípulo no tiene esta clase de opciones. Desde ya que la decisión de asumir uno u otro rol dentro del Cuerpo de Cristo es personal.
“Usted decide si sus días dentro de la Iglesia transcurrirán como un creyente más o asumirá su rol como discípulo multiplicador”
Mucho más que una sugerencia Divina…
Jesús dijo lo siguiente: “ ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega” (Juan 4:35). Esto es mucho más que una sugerencia Divina, ¡es un mandato irrevocable! Una de las cosas que cualquier agricultor jamás debe desatender es el tiempo de la cosecha. Allí no se puede esperar ni demorar la faena porque se corre el riesgo de perder toda la producción. En los países donde la actividad agrícola es intensa, al llegar la temporada de la siega, suelen verse una gran cantidad de obreros que migran de un Estado hacia el otro, con la finalidad de participar en la recolección del fruto de la tierra.

" El Hombre y La Cultura del Reino de Dios."



Marcos 1:14-15
“ 1 Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, 15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.”
Lucas 4:18-19
“ El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 19 a predicar el año agradable del Señor.”
Todos debemos entender lo que representa el Reino de Dios y su cultura, en esta materia usted va a aprender la definición de lo siguientes puntos:
• Cultura.
• Reino.
• Cómo se manifiesta el Reino.
• Cómo se establece la cultura del Reino.
• Principios claves de la cultura del Reino.
• Entenderá el tremendo valor de la autoridad y de la sujeción en gente que tiene mentalidad de Reino.
• Entenderá la importancia de la conquista y de la colonización. El Reino de Salomón es un ejemplo de esto.
• El tremendo valor de que hoy en el mundo empresarial se usan mucho las siguientes palabras, las cuales pertenecen al Reino de Dios y el Apóstol Pablo usó muchísimo:
• El bien ser.
• El bien hacer.
• El bien estar.
• El bien tener.
A continuación veremos cosas importantes que tenemos que analizar:
1° La salvación es instantánea, pero se puede estar toda una vida salvado y sin convertirnos. Salvación es un acto de la justicia y el amor de Dios aplicado en nuestras vidas instantáneamente al arrepentirnos. Arrepentirse es el único requisito para ser salvo.
2° La conversión es el siguiente paso después de la salvación. La progresión en la conversión dependerá de cuánto esté dispuesto a ser convertido a la verdad de Dios. Usted puede ser salvado, puede hablar en lenguas, tener la seguridad de la vida eterna, pero nunca manifestar la cultura del Reino de Dios.
2 Corintios 10: 3-6
“Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, 6 y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.”
Nuestra tarea es someter toda nuestra voluntad a la voluntad de Dios, eso es conversión.
3° Si nos vamos a convertir al Reino de Dios debemos partir de esta premisa: con nuestra vieja manera de pensar, podemos ver el Reino pero no entrar en él.
Juan 3:1-8
“Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.”
De este texto podemos decir lo siguiente:
• El primer paso para ver el Reino de Dios es: nacer de nuevo, es decir, salvación.
• Nacer de agua, significa nacer a la revelación de la Palabra.
• Jesús enseñó que no se puede entrar en el Reino, si no se está convertido. Por eso vemos a personas en la Iglesia salvadas, pero que actúan como mundanos.
• Lo que es nacido de los pensamientos humanos, de su razonamiento, y su filosofía, es carne, o sea, no se puede funcionar en el Reino cuando todos los pensamientos no tienen origen en el Reino.
• Para entrar al Reino hay que estar convertido a él.
4° ¿Por qué algunas personas viven en el Reino de caída en caída? Por que entran al Reino y se quedan en un solo lugar, nunca profundizan, porque entrar a profundizar tiene que ver con conversión.
Tanto la salvación como la conversión son una obra de gracia, pero conversión depende de cuánto estemos dispuestos a someter nuestra voluntad y nuestros pensamientos a la voluntad de Dios y a su palabra revelada. Por eso vemos gente natural, carnal y espiritual dentro de la Iglesia.
5° Si vamos a convertirnos al Reino debemos partir de otra premisa: que con nuestra manera de pensar sincretista nunca vamos cambiar naciones, nunca seremos efectivos ante nadie.
Cuando vinimos a los caminos de Dios teníamos una mezcla de paganismo, de religión, de tradición, de idolatría, de culturas, y de filosofías. Usted debe convertirse de esa manera de pensar a la verdad de Dios. Es decir, cuando usted tiene una mente para fornicación así se prohíba todo, caerá de nuevo, porque su mente no ha sido convertida al pacto de Dios. (Colosenses 2:8-23)
Arrepentimiento es en griego es “ Metanoia”, lo cual significa demoler todas las estructuras pensantes que poseemos. Lo primero que sucede en el acto de salvación es demolición y destrucción, y no edificación, en 2Corintios 10:4-5 están las palabras que el Apóstol Pablo usa:
• Derribar.
• Destruir
• Llevar cautivo.
Para luego poder edificar como dijo en Colosenses 4:8-9
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 9 Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.”
Pablo decía que toda su manera de pensar estaba equivocada por completo, él necesitó salvación y luego conversión. Todo nuestro conocimiento, lo que pudimos haber hecho no sirve, porque está en el árbol de la ciencia del bien y del mal, pero si queremos comer del árbol de la vida tenemos que comenzar desde el principio, Filipenses 3:4-8.
Por eso mucha gente sigue defendiendo la cultura de su nación, posiciones sociales, etc, porque su mente no está convertida a la verdad de Dios. El poder del alma, de los pensamientos y la filosofía tienen enclaustrado al Espíritu, por eso el salmista decía: “saca mi espíritu de la cárcel para que alabe tu nombre”
6° Si el evangelísmo es nuestra tarea suprema (Marcos 16:15) y si discipulado es nuestra estrategia suprema (Mateo 28:19), entonces convertirnos al Reino, abrazar su cultura y manifestarla al mundo es nuestro propósito y destino profético para el tercer día, no hay otra opción. Eso incluye la salvación como primer paso y como segundo paso el desarrollo y madurez del proceso de conversión (Hebreos 5:11-14).
Cuando Jesús habló de discipulado, habló de discipular naciones, no sacar a la gente de ellas y encerrarlas en un lugar. Ser embajador del Reino de Cristo es hacer una invasión al planeta que no obedece a la voluntad de Dios, es guerra, es posesión, es conquista y es colonización.
7° Debemos ser apostólicos en mente y en espíritu. Los enviados representan a un reino, traen su cultura, la bandera y el idioma, la posesión y la conquista del reino. Ser apostólico es tener mente de colonizadores y de conquistadores.
Si hay que enviar familias enteras, para conquistar y colonizar se envían. Puede ser posible que en algunos años enviemos familias enteras al interior del país a formar comunidades CCN con principios del Reino de Dios, esto incluye aperturas de colegios desde el kinder hasta la Universidad , escuelas de formación ministerial como ESFORMI, formar la “Universidad Apostólica para el Liderazgo del Tercer Día” y entrenar a la gente en los principios de Dios, eso incluye cooperativas, empresas, economía del Reino.
Para manifestar el Reino no necesitamos mentes securalisadas, sino mentes convertidas a la verdad de Dios. Una iglesia mundana no necesariamente es una iglesia pecadora como Corinto; puede ser una iglesia fina, reconocida en la ciudad, prestigiosa, pero es mundana en su pensamiento, en su intelecto, en sus apreciaciones, en sus conclusiones, una iglesia mundana es la que ama al mundo y su sistema opuesto a Dios, al cual Él le ha puesto fin.
8° Tenemos que entender la importancia del plan de Dios. El plan de Dios tiene estas 5 características únicas:
• El plan de Dios se origina en Él, Jeremías 29:11.
• El plan de Dios es irrevocable, Romanos 11.22.
• El plan de Dios, Él lo hará realidad, Dios determinó tomar la tierra y si nuestra generación no lo entiende lo hará con la siguiente, 1 Tesalonicenses 5:24.
• El plan de Dios es espiritual y vocacional, es decir, que es espiritual porque se manifiesta en su espíritu y se manifiesta en vocaciones, en profesiones, conquista.
• El plan de Dios provoca preguntas: ¿Por qué nací?, ¿para qué nací? Y ¿qué debo hacer?, Jesús sabia de su misión, (Lucas 2:49). Jesús lo supo, porque estaba lleno de Espíritu Santo, Juan 16:7-15.
9° Para manifestar el Reino no solamente debemos entender y hacer la estrategia de Jesús y de Pablo, debemos adiestrar a la gente en la enseñanza con revelación.
Jesús ministró a miles de personas, pero tomó a una compañía de discípulos. Pablo, por otro lado, enseñó a un equipo, “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.” 2 Timoteo 2:2. Jesús estuvo con doce enseñándoles, Pablo hizo un equipo el cual adiestró en el enseñar con revelación.
• Enseñanza por revelación no es para algunos privilegiados, es para todo el Cuerpo de Cristo. Efesios 1:17-18 “Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él.”
• Enseñanza por impartición, en Juan 6:63 Jesús expresó las bases para enseñar:
“El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” Es decir, que cuando usted enseñe tiene que ser impartida la revelación y el Espíritu de vida, con palabras que son espíritu las cuales llegando al corazón de la gente transforman, rompen, derriban argumentos y fortalezas, y llevan cautivo todo pensamiento. Por eso los que trasmiten deben ser idóneos, capaces, entrenados en revelación, porque la obra será el resultado de los que enseñan.
10° Para manifestar la cultura del Reino, debemos entender que se puede salir de Egipto y sin embargo morir en el proceso, porque la cultura de Egipto le puede detener a mitad del camino, si no se convierte.
En Éxodo dice que cuando Dios vio la aflicción de Israel, lo reconoció por causa del pacto, eso significa que un momento dado no los reconocía, ¿por qué no los reconocía? Porque durante 430 años Israel dejó de ser pueblo y adquirió una mentalidad de esclavo y de la cultura Egipcia, ellos tenían:
• Mentalidad de esclavos.
• Mentalidad secularizada y paganizada.
Moisés, un enviado apostólico con una palabra de revelación; libertador de un pueblo que se llamaba “pueblo de Dios”, predicándole a una gente salvada del sistema Egipcio, pero no convertida a la verdad de Dios, lamentablemente este es un retrato de muchos círculos cristianos.
“Cultura de Reino” no es una materia, pueda que no la entienda aunque la estudie y saque la mejor nota, esto no es para enseñarlo esto es para examinarnos y saber si realmente estamos convertidos o estamos en el proceso, tenemos que saber hasta qué punto nuestra mente está convertida. El plan de Dios en el desierto con Israel falla, no por la enseñanza, sino porque ellos no quisieron convertirse al plan, Números 14:20-38.
Dios dijo en Números 14:31 “ Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis.” Note la palabra que Dios dijo: vuestros niños , al mismo tiempo note las palabras de Jesús en el Nuevo Pacto: “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” Mateo 18:3. Las mismas palabras del desierto, Jesús las repite años más tarde. En conclusión: no puede entrar en le Reino si no se vuelve un niño, porque si tiene su mente de adulto paganizada, puede ver el Reino pero no entrar en el. El ESFORMI anterior del desierto fracasó y ese día Dios inauguró otro ESFORMI con adolescentes y niños. “ 2 De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza…” Salmo 8:2